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Más allá del business plan: 10 principios para emprendedores
 

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Según un estudio realizado en 2009, la mitad de los graduados del Babson College (una escuela que se centra en el espíritu emprendedor) entre 1985 y 2006 que iniciaron una empresa usando un business plan (plan de negocio), descubrieron que este no había jugado papel alguno en el éxito del negocio. Entre los emprendedores de todo el mundo que iniciaron un negocio, casi 70% no había escrito un plan de negocio. Y el número de personas que han iniciado una compañía sin usar un plan de negocio puede ser aún mayor. Hay muchos emprendedores que evitan decir en público que nunca han hecho un plan de negocio, por temor a que los inversores se ofendan.

Otros estudios cuestionan la validez de los planes de negocio y se preguntan si el marco formal de estos es contrario al espíritu empresarial. En los planes de negocio formales no tienen cabida algunos conceptos propios de los nuevos negocios; por ejemplo, los retos de empezar el negocio, el riesgo y la experiencia de aprendizaje que viene con el fracaso y los beneficios del networking y de la experimentación. Buena parte de los emprendedores consideran que sus emprendimientos son experimentos y, por tanto, rehusan a depender de los planes de negocio formales.

Simon Bridge y Cecilia Hegarty en su libro “Beyond the Business Plan: 10 Principles for New Venture Explorers” nos sugieren estos 10 principios que son más útiles:

1. La empresa es un medio, no un fin

Debemos entender qué nos permitirá hacer nuestra creación: ayudar a la sociedad, ganar dinero, fama, etc. Estos objetivos no son excluyentes y pueden cambiar a corto o largo plazo.

2. No comprometer más de lo que estamos dispuestos a perder

Si un negocio se vuelve demasiado caro, lo primero que hacemos es recortar los gastos, buscar un socio o subcontratar ciertas tareas. Es principio implica gestionar el cambio reputacional, así como asumir riesgos familiares y profesionales.

3. Empezar exactamente donde estamos

Debemos usar lo que tenemos: recursos, experiencia, contactos y conocimientos. El éxito depende de las personas y de las cosas que conocemos, así como de la experiencia de los expertos.

4. Hacer pruebas y planes apropiados

Nuestro enfoque debe tomar en cuenta la información más verosímil. Debemos determinar si contamos con suficientes recursos y conocimientos para empezar.

5. La única prueba fiable es una prueba real

Los estudios de mercado no son fiables. El mejor estudio es introducir un producto real al mercado. Esta situación genera los resultados más fiables, pues permite que los posibles clientes usen, prueben y sopesen el producto.

6. Empezar y ganar impulso

Este es el paso más crítico de cualquier negocio. El lanzamiento de cualquier negocio desafía todo pronóstico. Cuando los equipos experimentan y descubren nuevos métodos de implementación, terminan por mejorar el aprendizaje y el pensamiento estratégico.

7. Aceptar la incertidumbre

Esta es un hecho para cualquier nuevo emprendimiento. Dado que es imposible evitar el riesgo, debemos desarrollar enfoques más flexibles para aprovechar las nuevas oportunidades. En la práctica, muchos nego- cios dependen de pronósticos. Esto tiene ciertos méritos, pero puede generar un falso sentido de seguridad. Un riesgo omnipresente es muy diferente de la incertidumbre. Es posible cuantificar un riesgo conocido. En cambio, los analistas no pueden asignarle un valor de riesgo a lo desconocido o a factores inciertos. Los emprendedores exitosos se distinguen porque saben desempeñarse en un clima de incertidumbre.

8. Buscar oportunidades

Nuevos socios, productos, servicios y clientes. Podemos descubrir y crear oportunidades. Estas también pueden surgir ante los fracasos. Por ejemplo, buena parte de los exploradores exitosos están dispuestos a seguir rutas desconocidas anteriormente y, en el proceso, descubren nuevas tierras y riquezas.

9. Desarrollar y usar el capital social

Este es un elemento que se suele pasar por alto a la hora de empezar un negocio. El capital social (término que se usó por primera vez en 1916) es tan valioso con las conexiones financieras porque ofrece un clima positivo y alentador. Las conexiones sociales pueden ser los mentores, los abogados, los clientes y hasta algunos empleados. Estas personas brindan una mayor credibilidad, recursos y acceso a la comunidad.

10. Desarrollar destrezas relevantes

Sobre todo en Marketing, finanzas y ventas. Todos los negocios necesitan empleados que conozcan estas materias.

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